martes, 26 de julio de 2016

Justicia por mano propia

Imagen tomada de Publimetro.co - http://goo.gl/w0j9De

Recién ayer se veía en noticias un nuevo caso de justicia por mano propia, esta vez en la ciudad de Cali, en donde una mujer arrolló dos personas que minutos antes le había hurtado el celular; y es que el tema de la justicia por mano propia se ha vuelto pan de cada día en nuestro país, ya no es solo algo que se presenta en algunas regiones sino que abarca todo el territorio nacional.

¿Qué está pasando?

Fácil y sencilla respuesta.
Nos cansamos los ciudadanos de la ineptitud de la justicia colombiana, en donde las leyes están hechas para proteger al pícaro, al ladrón, al asesino, y a todo aquel que se crea con el derecho heredado de poder quitarle los bienes a una persona que ha trabajado por ellos.

Ver en la televisión cómo la policía tiene que proteger al ladrón para que no sea linchado, en vez de proteger al ciudadano del atraco o el robo es indignante. Si bien todos somos ciudadanos y la ley dice que la fuerza pública debe protegernos, el tener que ver como se desvirtúa ese ideal es triste.

Se legisla para casi todo y no se aplica de la mejor manera, la menor cuantía es una puerta que los ladrones tienen presente y saben que es la salida fácil. ¿O es que acaso no vemos en la noticias las recapturas de personas reincidentes con antecedentes incluso por homicidio que siguen delinquiendo? ¿cuántas veces los jueces de garantías dejan en libertad a asesinos confesos por no ser considerados un peligro para la sociedad? ¿cuantos violadores de sus propios hijos no tienen casa por cárcel?.

Leyendo el párrafo anterior es fácil decir que sencillamente, y reitero, nos hemos cansado, cansado de poner la otra mejilla, cansado de darle la oportunidad a la justicia, a la sociedad y hasta a la misma fuerza pública que por mas que cumpla su deber termina protegiendo al que juraron combatir.

En diciembre pasado un hombre atropelló a un fletero y aunque desconozco si hubo condena en ese caso, la justicia sugirió que podría pagar hasta 25 años de cárcel. No, el fletero no, la víctima.

Somos una sociedad facilista y eso es innegable, todo lo queremos regalado y cuando no se puede la envidia nos corroe, pero eso mismo se nos revierte cuando somos los afectados. Ahora, sumemos a ese hermoso caldo de cultivo la inoperancia de nuestra justicia y el ejemplo aplicado de que ser pillo paga y tenemos noticias como estas, las justicia por mano propia.

No estoy de acuerdo con este tipo de acciones, sin embargo, cuando el conducto regular no funciona creo que no queda otra opción. Sin duda ser radicales en la justicia brindaría escarmiento, una pena de muerte para delitos graves y atroces no sería descabellada. Sinceramente preferiría eso a que con mis impuestos un confeso violador de niños o asesino despiadado viva por 60 años con las "comodidades" que seguramente sus víctimas ya no tendrán (o nunca tuvieron).

El debate está abierto y las víctimas y victimarios servidos. Debemos entonces prepararnos psicológicamente a ver estas noticias, aunque con una cascada de violencia constante no será nada difícil hacerlo.

Esperemos que el Estado y los gobernantes tanto locales como nacionales tomen el asunto en serio, porque un día es un delincuente, y al otro es solo alguien inocente que estaba en el lugar y momento equivocado, y como una bola de nieve de venganza irá salpicando la sociedad hasta que todo vuelva a comenzar.
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